El kuzu se obtiene de la raíz de la planta Pueraria lobata, popular en China y en Japón, y tiene evidencia científica que respalda sus beneficios.

La civilización China es una de las más antiguas del mundo y su cultura gastronómica ha sido toda una guía para el resto de Asia y Oriente. Hace años era impensable que la mayoría de platos e ingredientes, cuyo consumo únicamente se limitaba a una región o cultura, se extendieran por todo el mundo.

A veces, a través del comercio, la expansión geográfica o las guerras, se extendían algunos alimentos o recetas, pero la proporción no era muy grande. Gracias a Internet esto ha cambiado, pudiendo disfrutar de los múltiples beneficios que ofrecen comidas de cualquier parte del globo.

El kuzu, por su nombre en japonés, también conocido como kudzu, es la raíz de una planta trepadora de la familia de las leguminosas, la Pueraria lobata. Esta crece en los bosques de Japón y China, extendiéndose por algunos países más del sudeste asiático. “El kuzu llegó a Estados Unidos hace décadas desde Japón, popularizándose tras la segunda Guerra Mundial, desde allí ya se extendió por Europa”, explica Borja Sacristán, historiador.

Las raíces de esta planta, desecadas y molidas, un proceso tras el que pierden una porción del almidón, se convierten en un subproducto blanco que, al igual que el tofu, tiene múltiples usos culinarios y muchas veces es el sustitutivo de la harina. Además, tiene distintas propiedades beneficiosas para la salud. Durante más de 2.000 años, se ha utilizado como medicina para el tratamiento de la fiebre, la disentería aguda, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

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En la raíz de kuzu se han identificado más de setenta fitoquímicos, con isoflavonoides y triterpenoides como componentes principales. Los isoflavonoides, en particular en un 60% puerarin, se han utilizado en la mayoría de los estudios farmacológicos. Distintos estudios han respaldado los usos tradicionales de la raíz de kuzu en los sistemas cardiovascular, cerebrovascular y endocrino, incluida la diabetes y sus complicaciones.

Contra el alcoholismo

En concreto, la cantidad que tiene de puerarin lo convierte en un aliado contra las enfermedades cardiovasculares, aterosclerosis, hipertrofia cardíaca, insuficiencia cardíaca, complicaciones cardiovasculares diabéticas, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e hipertensión. “En ocasiones recomiendo sustituir la harina por kuzu para empanar verduras o carnes magras, por ejemplo”, señala José Gallardo, nutricionista especializado en obesidad y sobrepeso.

Al ser rico en isoflavonas, especialmente la daidzeína, que tiene un efecto antiinflamatorio en el organismo, y daidzina, se relaciona con los tratamientos contra el alcoholismo, como revela un estudio de la facultad de medicina de Harvard (EE.UU.). La investigación descubrió que una sola dosis de extracto de kuzu reduce la ingesta de alcohol en un escenario de consumo excesivo. Los investigadores califican de evidencia científica el hecho de que el extracto de kuzu pueda ser una farmacoterapia complementaria segura y eficaz para el abuso y la dependencia del alcohol.

La vinculación con el alcohol no acaba aquí, ya que también es un remedio tradicional contra las resacas, para tratar náuseas y vértigo, además de patologías como la distrofia muscular.

Además, el kuzu está relacionado con la actividad de algunos neurotransmisores, afectando a la producción de serotonina y ácido gamma-aminobutírico (GABA), que es responsable directo de la regulación del tono muscular. Se ha probado su eficacia en el tratamiento de la migraña y la cefalea en racimos. También es recomendado su uso para aliviar alergias y diarreas e incluso como tratamiento preventivo contra del Alzhéimer.

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Controla la diabetes

Por ejemplo, es reequilibradora de la flora intestinal y, como señalábamos antes, se considera una buena ayuda para el tratamiento para la diabetes, ya que controla y disminuye los niveles de glucosa en sangre. Esto se debe a sus efectos vasodilatadores, que aumentan el caudal de sangre, dilatando los capilares y disminuyendo la tensión arterial.

Su sabor neutro permite usarlo tanto como harina como diluido en agua o como espesante de mezclas de repostería. Es importante no confundirlo con el arruruz, una fécula de la raíz de la planta americana Maranta arundinacea. Ambas, desde el punto de vista culinario, cumplen una función similar, la de espesante, pero esta segunda no comparte las propiedades del kuzu.

Como punto negativo a todos estos beneficos, hay que añadir que la Pueraria lobata es una de las plantas invasoras más activas y que más rápido se expande, cubriendo rápidamente la vegetación existente y matándola al impedir la absorción de la luz solar. Incluso está incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

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