Hombre mayor de 45 años y con sobrepeso es el perfil de riesgo para desarrollar síndrome metabólico. Una enfermedad que va al alza y que multiplica el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Ejercicio y dieta mediterránea podrían frenar esta tendencia.

Obesidad, niveles altos de glucosa en sangre, colesterol elevado e hipertensión. La peligrosa combinación de estas cuatro patologías provocan el llamado síndrome metabólico.

Las cifras de incidencia de esta patología son preocupantes y no solo en países como Estados Unidos donde son altísimas.

El número de personas que desarrollan síndrome metabólico en España aumenta en 247 cada día, hasta los 94.000 nuevos casos por año. Esta es una de las principales conclusiones de una investigación del CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas, que han estudiado los perfiles que tienen más riesgo y en qué medida unos hábitos saludables pueden revertir el diagnóstico.

Más riesgo cardiovascular y diabetes

Como se explica, el síndrome metabólico es la combinación de una variedad de trastornos metabólicos que incluyen:

–   Exceso de grasa corporal alrededor de la cintura

–   Niveles anormales de colesterol o triglicéridos

–   Aumento de la presión arterial

–   Regulación anormal de la glucosa

Y esa nefasta combinación predispone a la persona a sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes. En concreto:

El riesgo de sufrir una patología cardiovascular se duplica entre 5 y 10 años después del diagnostico de síndrome metabólico y en solo 5 años hay doble de riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2.

Estudiar los factores que favorecen tanto la aparición del síndrome metabólico como su control una vez diagnosticado es clave en el diseño de estrategias de prevención. Porque lo cierto es que a pesar  de que se trata de una enfermedad grave, puede revestirse con hábitos saludables.

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Cómo se ha realizado el estudio

El objetivo principal de este trabajo que ha sido publicado en la revista BMJ Open Diabetes Research & Care y que se enmarca en el estudio di@bet.es , ha sido abordar las tasas de nueva incidencia y de regresión del síndrome metabólico, así como la identificación de los perfiles de riesgo.

Para ello, se hizo seguimiento a 1,881 personas, de las cuales 735 estaban diagnosticadas y 1.146 no presentaban síndrome metabólico al inicio del seguimiento.

A los participantes se les realizó un examen físico y se tuvo en cuenta el estilo de vida y variables sociodemográficos como la edad, el nivel educativo, la situación socioeconómica, el estado familiar, así como antecedentes familiares de diabetes.

Durante los siete años y medio que ha durado el estudio, el 26% de los pacientes inicialmente sanos desarrollaron síndrome metabólico, con una incidencia por cada 1.000 habitantes de 38 casos.

En el otro extremo, el 20% de los diagnosticados presentaron regresión, 36 por cada 1.000 personas cada año.

Esta diferencia, para una población de 47 millones, supone un incremento de la incidencia de 94.000 nuevos casos cada año.

El perfil de riesgo: hombre mayor de 45 años

Con los resultados del estudio, los investigadores CIBERDEM han comprobado que la aparición de síndrome metabólico es mayor:

–   En los hombres y aumenta con la edad, afectando más a los mayores de 45 años, así como aquellos con menor nivel educativo.

–   Además, los que al inicio del estudio presentaban ya alguno de los componentes del síndrome metabólico, evolucionaron hacia una mayor incidencia y el componente que más influye son los kilos de más.

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–   La distribución de grasa corporal central, superando las medidas de circunferencia de la cintura, más de 94,5 cm para los hombres y 89,5 para las mujeres, cuadruplica el riesgo de síndrome metabólico.

–   El sobrepeso y la obesidad lo multiplicaron por nueve

Hacer ejercicio previene el riesgo

Por el contrario, se comprobó que realizar actividad física de intensidad moderada reduce la incidencia del síndrome metabólico.

“Estar activo, incluso a un nivel bajo, puede ser suficiente para la prevención del síndrome metabólico, obteniendo los mayores beneficios a un nivel más alto de actividad”, explicó Alfonso Calle Pascual, jefe de grupo del CIBERDEM en el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos.

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