Los resultados de esta investigación podrían mejorar la comprensión de los investigadores sobre cómo la alteración del sueño influye en el riesgo de diabetes tipo 2

Las personas que tienen dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormidas presentan niveles más altos de azúcar en la sangre que las personas que no presentan problemas para dormir.

Los hallazgos de la investigación realizada en más de 300.000 personas y que se publica en « Diabetes Care» sugieren que el insomnio podría aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y que los tratamientos farmacológicos o el estilo de vida que mejoran el insomnio podrían ayudar a prevenir o tratar la afección.

El insomnio, no dormir lo suficiente y acostarse más tarde se han relacionado con un mayor riesgo de diabetes tipo 2. En este estudio, el equipo dirigido por la Universidad de Bristol (Reino Unido), se evaluó si estas asociaciones se explican por los efectos causales de los rasgos del sueño en los niveles de azúcar en la sangre.

Los investigadores utilizaron una técnica estadística llamada aleatorización mendeliana para ver cómo cinco medidas de sueño – insomnio , duración del sueño, somnolencia diurna , siesta y preferencia por la mañana o por la noche (cronotipo)- estaban relacionadas con los niveles promedio de azúcar en la sangre evaluados por una medida llamada niveles de HbA1c.

El uso de la aleatorización mendeliana, que agrupa a las personas según un código genético asignado al azar al nacer, permitió a los investigadores eliminar cualquier sesgo de los resultados.

Las personas que informaron que, a menudo, tenían dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormidos tenían niveles de azúcar en la sangre más altos que las personas que dijeron que nunca, rara vez o solo a veces tenían estas dificultades

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El análisis de más de 336.999 adultos que vivían en el Reino Unido mostró que las personas que informaron que, a menudo, tenían dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormidos tenían niveles de azúcar en la sangre más altos que las personas que dijeron que nunca, rara vez o solo a veces tenían estas dificultades.

El equipo no encontró pruebas claras de un efecto de otros rasgos del sueño en los niveles de azúcar en la sangre.

Un tratamiento efectivo para el insomnio podría resultar en una mayor reducción de la glucosa que una intervención equivalente, que reduce el peso corporal en 14 kg en una persona de estatura promedio

Los resultados podrían mejorar la comprensión de los investigadores sobre cómo la alteración del sueño influye en el riesgo de diabetes tipo 2.

El estudio también sugiere que las intervenciones de estilo de vida y/o farmacológicas que mejoran el insomnio podrían ayudar a prevenir o tratar la diabetes.

«Un tratamiento efectivo para el insomnio podría resultar en una mayor reducción de la glucosa que una intervención equivalente, que reduce el peso corporal en 14 kg en una persona de estatura promedio», señala James Liu, autor del artículo.

Los estudios futuros para evaluar el impacto de estos tratamientos para el insomnio en los niveles de glucosa en personas con y sin diabetes podrían establecer nuevos tratamientos potenciales para la prevención y el tratamiento de la diabetes.

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