Cuando la glucosa baja de forma brusca administrar glucagón es muchas veces fundamental para evitar consecuencias graves. Ahora las personas con diabetes y sus familias pueden hacerlo más fácilmente gracias a un nuevo dispositivo nasal.

Mantener estables los niveles de glucosa en sangre es básico para las personas con diabetes.

Si bajan mucho, se puede llegar a perder el conocimiento. Es una situación grave que requiere de atención  médica urgente ya que si no se actúa a tiempo, es posible entrar en lo que se conoce como  coma diabético.

Qué hacer ante una hipoglucemia diabética

Para recuperarse cuanto antes de una hipoglucemia grave, administrar glucagón es muy eficaz. Esta hormona, que de manera natural, se produce en el páncreas, actúa aumentando rápidamente los niveles de glucosa en sangre.

La novedad: glucosa por vía nasal

Hasta ahora, la forma de proporcionar glucagón al afectado era mediante inyección y se dice hasta ahora porque hace un mes la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), aprobó otra opción, que ya está disponible en España, el glucagón por vía nasal.

Según un informe de la EMA, este nuevo fármaco representa un avance significativo a la hora de tratar las hipoglucemias graves.

Se trata de un pulverizador portátil de una sola dosis. El glucagón que contiene un polvo seco dura en perfectas condiciones hasta dos años.

Ventajas frente al inyectable

No hay que olvidar que, ante una bajada importante del nivel de glucosa en sangre, el afectado puede sentirse mareado, débil, con temblores o náuseas.

En un primer momento, lo que hay que hacer es tomar carbohidratos de absorción rápida como azúcar, zumos, caramelos, refrescos azucarados, para intentar que la glucosa se eleve.

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Se habla de hipoglucemia cuando el azúcar en sangre está por debajo de 70 mg/dL, pero si pasados unos minutos, los niveles de glucosa continúan igual de bajos y los síntomas empeoran, se suele optar por dar glucagón.

Es más fácil de administrar

Ante una hipoglucemia grave, en la que el paciente puede incluso estar inconsciente, el hecho de administrarlo directamente a través de la nariz con la ayuda de un spray, lo hace mucho más fácil.

“Lo que debe hacer el cuidador es sencillo, no necesita haber sido entrenado y solo debe colocar el dispositivo en la entrada nasal y presionar”, apunta al respecto el doctor Javier Escalada, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

No es extraño que , ante una hipoglucemia grave, el entorno del paciente se sienta angustiado, con nerviosismo y estrés. Esto puede llevar a que los familiares del afectado no se atrevan a inyectarle el glucagón, como han explicado varios expertos durante la presentación del fármaco.

Según un reciente estudio, el 90% de las personas que disponían de glucagón nasal lo administraron con éxito ante una simulación de hipoglucemia grave en maniquíes, tanto si había recibido formación sobre cómo hacerlo como si no. Tardaron una media de 48 segundos. En cambio, únicamente un 15,6% administraron bien el glucagón inyectable, todas ellas formadas previamente y a medida tardaron 1,22 minutos.

Siempre se puede llevar a la mano

A esto hay que añadir, tal y como muestra el informe CRASH, llevado a cabo en Canadá, que los pacientes diabéticos con tendencia a sufrir hipoglucemia no siempre disponen de un kit inyectable de glucagón.

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Tan solo el 11% de los pacientes en la investigación lo obtuvieron, después de haber sufrido una hipoglucemia, para tenerlo a mano por si lo necesitaban en el futuro.

La eficacia del glucagón nasal es similar al inyectable, según recoge un documento de la EMA que hace referencia a tres estudios al respecto.

Además de ser más sencillo de administrar, ofrece la ventaja de que es estable a temperatura ambiente, el inyectable debe conservarse en la nevera.

Esto facilita que las personas con diabetes puedan llevarlo siempre cerca y gracias a ello, se sientan más seguras en su día a día.

“Esperamos que la glucosa nasal pueda ayudar a mejorar la calidad de vida de muchos niños que, en algunos casos, están limitando sus actividades por miedo a sufrir una hipoglucemia grave”, matiza la doctora Miriam Rubio, responsables médico de Diabetes en la división española de Lilly, la empresa que ha desarrollado el fármaco.

El glucagón nasal puede administrarse a partir de los 4 años, se vende bajo el nombre de Baqsimi y está financiado para los menores de 18. Los mayores de edad pueden comprarlo en las farmacias sin necesidad de receta médica.

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